Magia en los ojos

Este año es el año de los números redondos. Papa cumplió 40 años en marzo, Zoe 10 y pronto, me tocará a mi. Para Arnaud, era su primera vez en Disney. Sabía que le hacía ilusión y me pareció que los cumples, eran una buena excusa para darle la sorpresa. A lo mejor, no es el sueño de muchos. Personalmente, visitar Disneyland tampoco ha sido una de mis prioridades, pero cuando eres madre, todo cambia y tengo que reconocer que la magia opera cada vez. Es inevitable maravillarse, exclamarse y tener los ojos llenos de estrellas… ¡Nos vamos de viaje en familia a Disneyland Paris!

Para todos los que aún no han tenido la ocasión de visitar Disney, aprovecho este artículo, para daros algunos consejos y recomendaciones. Disneyland Paris está dividido en 2: el parque Disneyland y el parque Walt Disney Studio. Los dos son chulísimos, pero totalmente diferentes. En el Disneyland, encontraréis todos los personajes clásicos, empezando por Mickey, Pluto, Donald, Pinocchio, Blanca Nieves, Alicia en el país de las maravillas y todas las princesas, entre otros muchos. De echo, ¡prepararos a una buena dosis de nostalgia y recuerdos de vuestra infancia! Casi todas las atracciones están hechas para toda la familia, sin importar la edad. Es una buena opción para empezar vuestra visita todos juntos.

Os podéis imaginar cómo estaban los niños de locos ! Hará unos 3 años, me los lleve a los tres, con mi madre y mis hermanas. Simón era todavía un bebé y Hugo a penas tenía 3 años y poco. Disfrutamos de otra manera del parque y menos mal que éramos varios para ocuparnos de los niños y aprovechar las atracciones. ¡Esta vez, fue mucho mejor! Me parece que la edad ideal para una primera vez, es a partir de los 4-5 años. Simón aún era un poco pequeño (de edad) para subirse en todas las atracciones, pero cómo es alto, ¡ lo dejaban entrar en casi todas !

Otro elemento importante, las colas. ¡Os aconsejo de coger un fastpast sin falta! Sin este ticket, la visita puede convertirse en una pesadilla. En algunas atracciones, había más de hora y media de espera. Menos mal que la mayoría valen la pena, los montajes son espectaculares y además duran bastante tiempo. Pero el elemento fastpast, es imprescindible, sobre todo con niños pequeños.

Creo que no hace falta deciros que el carrito es otro elemento crucial para tener un buen día. Se comparte o no, ¡pero no se deja en casa! Hay que andar mucho y si además hace calor, los niños no siguen el ritmo. Los míos son muy señoritos y para Simón, que tiene casi 3 años y medio, si no está en el carro, todavía hay que llevarlo en brazos. ¡Os podéis imaginar que el debate entre carro o no carro, se termina rápido ! Si os lleváis carro, os recomiendo uno ligero. ¡ Nosotros usamos la Nano de Mountain Buggy, es ligera y práctica para viajar !

El segundo parque, Walt Disney Studio, nos traslada directamente a un Hollywood de los años 60, menos magia pero igual de increíble. Los decorados son espectaculares y super bien hechos. Las atracciones son un poco más fuertes y algunas menos adaptadas para los más peques, pero aún así, hay mucho que hacer. Sobre todo, ¡no os podéis ir sin haber hecho Ratatouille!

Tomaros el tiempo de organizaros bien y programar vuestros días. Os recomiendo descargaros la aplicación Disneyland, os será muy útil para saber los horarios y recorridos. Hay espectáculos muy chulos que ver y os permitirá descansar en un sitio fresco, a la sombra. Nosotros hicimos el de los coches, que es de locos y el de los super héroes de Marvel, muy sorprendente también. Lo mejor, sus caritas boquiabiertas.

Para dormir, probamos el best hotel del parque, el Disneyland Hotel. Este hotel de locos, está situados en el parque y no al exterior. Es un verdadero remanso de paz encantado. En el momento que pasas la puerta, tienes la impresión de estar en un cuento, con príncipes y princesas, carrozas y varitas mágicas.

Para terminar, todo lo que es comida, no es barato tampoco… Así que optamos por una restauración sencilla y rápida. Tan sólo nos quedamos un fin de semana, lo que es más que suficiente para visitar los 2 parques, ver los espectáculos, el desfile con todos los personajes y los desmesurados fuegos artificiales de las 23h. Los restaurantes que están en el Walt Disney Studio, están buenísimos y razonables de precio. Un apunte a tener en cuenta : desde hace poco, los desayunos no están incluidos en el precio de la habitación, lo tendréis que reservar a parte, en el hotel o sino, tomarlo en otro sitio.

Pasamos un fin de semana agotador, pero increíble. Nos dejamos un riñón y parte del otro, pero no importa. Ver sus caritas iluminarse cada 3 segundos, no tiene precio. Incluso si no es un plan que os entusiasme y que, es verdad, allí, todo está hecho para consumir y consumir (nosotros conseguimos irnos sin comprar nada y los niños sobrevivieron), pienso que cuando se trata de un sitio tan único, que mueve tantas emociones, conectadas a su infancia y la nuestra, cuando se trata simplemente de ellos, hay que poner nuestras ideas y prejuicios entre paréntesis y tan sólo disfrutar el momento con ellos y dejar que la magia haga el resto… Besos.

Lois

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