Una pausa salada

Desde que estamos en Francia, el Océano se ha convertido en nuestro QG del verano. El Sur Oeste, las olas y la arena caliente, la familia. Esta pausa, es una de mis favoritas. A pesar que soy más del Mediterráneo, que el Océano me impresiona y que siempre me quejo que no puedo bañarme tranquilamente, soy muy fan de esta pausa salada. Las Landas me hipnotizan. Se han convertido en uno de mis lugares preferidos.

Las Landas y sus playas interminables… Son mágicas. Aquí se respira mucha paz. Lili decía el otro día,en leyenda de una de sus bonitas fotografías, que las personas se vuelven más buenas cuando tienen espacio. Es cierto. Necesitamos espacio para sentirnos bien. Cuando lo tenemos, nos sentimos libres. Sentirse libres, ¿no es aquí una de las bases de la felicidad ?

Agosto nos deja creer que somos libres. En septiembre, este sentimiento se va alejando. Hay que volver a empezar. Tenemos que pasar por esta casilla de septiembre, para volver a entrar en el sistema y tengo que reconocer que esto no contribuye especialmente a mi felicidad. Volver al cole, la rutina, el ritmo frenético, la organización… ¿Por qué yo no puedo escoger cuando quiero volver a meterme en este torbellino ? En realidad, en septiembre aún no estoy lista ¿y vosotros, lo estáis ? Lo sé, lo sé, me vais a decir, “pero Lois, sería caótico si todo el mundo hiciera cómo mejor le parece, necesitamos estructuras para que la sociedad funcione (?). Seamos claros, el funcionamiento de esta sociedad, personalmente, no me entusiasma y este organigrama gigante, me causa bastante estrés.

En septiembre, todo el mundo vuelve a ponerse el uniforme y coge de nuevo la pala. Ok, me cuesta un poco volver a meterme en el rollo rutina. Pero realmente, ¿a quién no? Lo siento si mis palabras son deprimentes, pero es que el final del verano me vuelve nostálgica y un poco (¿mucho?) dramática.

Soy consciente que no puedo cambiar el mundo, sin embargo, puedo intentar remodelar el mío. Así que, a mi nivel, me concentro en mi felicidad y la de las personas que quiero. El campo no ha dado un poco de oxígeno. Alejarse de la ciudad y acercarse de la naturaleza, nos ha dado alas. Igual que en el Océano, aquí hemos vuelto ha encontrar este espacio el que nos hace creer que somos libres. A lo mejor incluso este año, consigo controlar el estrés de septiembre. Y vosotros, ¿cómo gestionáis la vuelta a la rutina ? Os dejo con un vídeo de nuestras vacaciones. Os mando un abrazo fuerte.

Lois

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  1. Pues la verdad que este Septiembre se presenta muy diferente, tras haber acabado la universidad he querido tomarme un poco de tiempo a descubrir y aprender cuales son las cosas que me gustan y qué es lo que quiero hacer… está siendo raro no tener una rutina a la que volver y un poco asfixiante el miedo de no encontrar nada y no encontrarme a mi misma…
    Aun así, siempre es un placer leerte:)

    1. Hola Anna ! Nosotros siempre vamos a casa de la familia :) Pero en las Landas, puedes ir a Seignosse, es más tranquilo que Hossegor o Capbreton y está al ladito ! Besos !